viernes, 22 de mayo de 2009

Historia de aparecidos
















He pasado años, una vida tal vez, buscando la vaca.

La única certeza que siempre he tenido acerca de ella fue, quizá, que nunca estuvo ahí, pero el otro día, prueba de que las cosas pasan cuando menos las esperamos, ella se manifestó a través de las nubes.

¿Se trata de una nueva señal? Sin dudas. Tendré que trabajar en su significado y concatenarlo al de mis sueños lúcidos y mis visualizaciones; esas que colman los minutos que acompañan mi peregrinaje, cada noche, a los brazos de Morfeo.

martes, 19 de mayo de 2009

lunes, 18 de mayo de 2009

Fin del periodo oscuro

Esta es la última vez que escribo sobre fondo oscuro. Termina acá la tristeza y su era gris.

Es probable, no lo tengo definido aún, que de ahora en adelante
escriba sobre fondo celeste, con letra negra(?)

"Es que algo siempre queda, o algo siempre hay" dijeron el yin y el yan mirando los puntitos de color opuesto que manchaban sus formas.



jueves, 14 de mayo de 2009

Uñas

Me comí las uñas.

¿Será que tengo que ver a la bestia?

¿Será que tengo que bajar al infierno esta noche?

El estómago se volvió piedra, las rodillas están negras de moretones, el alma no puede sacudirse tanto hollín que tiene pegado. El cerebro, inútil, solo se ata a pensamientos suvbersivos que se atrincheran en cloacas donde van a parar los deshechos que el miedo produjo durante años.

Y la bestia sigue ahí, hermosa, dulce y peligrosa.

Me comí las uñas, porque sé que ella quiere que baje a abrazarla, a acariciarla. Pero el miedo de verla me paraliza y me llena de ansiedad.

Ya no tengo uñas, pero el infierno sigue ahí, albergándola. Me pregunto: ¿la visitaré esta noche?

Y a vos, Ariadna, te imploro ¿me prestarías tu hilo? ¿Aún cuando yo no soy Teseo?

martes, 12 de mayo de 2009

Rodillas

Tengo las rodillas moradas de tanto caerme. Como cuando era chica y me caía de la bici (y me negaba a que alguien me enseñara, porque yo iba a aprender sola)

Ahora me sigo cayendo, pero no de la bici, del arte de vivir. Me caigo todo el tiempo y me machuco las rodillas y cuando pienso que aprendí y que ya no me voy a volver a caer, ahí estoy de nuevo, en el piso, y el estómago, encima, que ya no tiene fuerzas para ayudarme a levantar.

Ayer a la noche me caí y hoy a la manana me caí de nuevo. Ahora estoy de pie, bañada y vestida, lista para otro día, pero sigo en el piso, con otro machucón en las rodillas y el estómago deshecho.


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jueves, 7 de mayo de 2009

Síntesis [Alma]





















Detail of Theseus and the Minotaur: The Labyrinth. Campana Cassone.


- ¿Lo creerás, Ariadna? -dijo Teseo-. El minotauro apenas se defendió.
La casa de Asterión, Jorge Luis Borges

sábado, 2 de mayo de 2009

Ayer II

Ayer bajé al infierno nuevamente. Ayer pude ver a la bestia. Ella me conmovió. Era hermosa, estaba despeinada, algo sucia, se ve que había estado jugando en el patio de su caverna, hasta seguro se habría caído, porque tenía las rodillas manchadas y raspadas.

Tenía ojos grandes, verdes, grises, azules ¿quién sabe? Los que la vieron antes que yo tampoco se ponen de acuerdo en el color. Sean del color que fueran, sus ojos eran tristes.

No había odio en ella, solo un miedo intenso. Ella estaba hecha de miedo. Sus huesos eran miedo, miedo era su sonrisa, miedo era su piel, miedo era esa mirada presente, pero siempre perdida, que en un punto me hizo acordar tanto a la mía.

Me senté frente a ella, quise tocarla, pero no se dejó. Y yo, por dentro, si ella hubiera sabido, que me moría de ganas de abrazarla.

La bestia era igual a mí cuando yo tenía nueve años.

Hoy sigo acá. Estamos sentadas frente a frente. Creo que entendió que no me voy a ir hasta que me deje acariciarla.