jueves, 30 de septiembre de 2010
miércoles, 29 de septiembre de 2010
La noche en que envejecimos
Esta lluvia viene a madurarnos. La escucho caer desde la ventana de mi habitación, al principio en un estado de somnolencia, pero ahora despierta y sé, creo saber qué es lo que intenta.
Constante, sin detener el ritmo, moja mi cuadra, las palmeras, los autos, los containers de basura, las lagartijas, el semáforo de la esquina, su rojo, su amarillo y su verde, las veredas y las casas, las ventanas y los techos, los pasos que transitaron esta calle hoy y quizá los que lo hicieron la semana pasada, moja las veredas y los cordones (los vírgenes y los que fueron pintados de amarillo ¿o es al revés?) moja los colores, los olores y las visiones de presente y de futuro.
Moja mi cuadra y toda la manzana y la manzana de al lado y también el mar y entonces pienso que es una lluvia arrogante, venir a mojar el mar, si nació mojado, pero entonces recuerdo sus intenciones. Quiere envejecernos. Simultáneamente a todos, a todo.
Después de su laborioso quehacer nocturno, de su intervención, tengo la certeza de que todo amanecerá arrugado. Las casas, los techos, las ventanas, los semáforos, sus rojos, amarillos y verdes, los pasos, las lagartijas, el mar, los autos, los cordones y las señales de tránsito. Mi cuadra y la de al lado. Arrugado.
sábado, 25 de septiembre de 2010
Dolor y felicidad (un problema de enfoque)
Lo he visto en personas con enfermedades autoinmunes, donde el cuerpo desarrolla esa capacidad de atacarse a sí mismo, donde el dolor se hace evidente y los días en los que nada duele ni siquiera pueden ser recordados.
Lo he visto en la gente que da batalla contra sus demonios, que se ha dejado derrotar o simplemente ha plantado bandera y ahora anda a ciegas, con los ojos vendados y esa sensación de cargar un alma colonizada por parásitos y el corazón y la mente y todo... es, en definitiva, una noche negra, cerrada, sin luna que alumbre el camino ni estrellas que orienten el andar.
Creo entender esa destreza de enfoque de la mente, lo que no sé si llego a comprender es por qué no pasa lo mismo con la felicidad.
¿Es que acaso se presenta como un paisaje cotidiano, y por lo tanto se vuelve obvio y esta lente mental la pasa de largo? Si esto fuera así, y aún cuando entendiera la lógica de que la felicidad fuera percibida como una realidad cotidiana y no así el dolor (del que hay que defenderse), me pregunto si no deberíamos entrenar a la mente para hacerla consciente de los momentos felices.
¿O es que si la entrenamos para distinguir la felicidad luego el dolor se volverá más evidentemente crudo?
¿O es qué no enfocar con nitidez la felicidad es también un mecanismo de defensa?
Como de costumbre, no tengo respuestas, pero entiendo que no para todo la hay.
miércoles, 4 de agosto de 2010
jueves, 29 de julio de 2010
Visitantes
Oh Susie Q, oh Susie Q, oh Susie Q, baby I love you, Susie Q. I like the way you walk, I like the way you talk, I like the way you walk, I like the way you talk, Susie Q.
Allí confluyen los visitantes, que generalmente no lo hacen al mismo tiempo, porque si lo hicieran, ya estaría muerta. Pero el punto de coalisión, que es como un imán, hace que algunos visitantes, no todos, choquen.
No one knows what it's like to be the bad man, to be the sad man, behind blue eyes. No one knows what it's like to be hated, to be fated, to telling only lies, but my dreams, they aren't as empty as my conscience seems to be.
Si en un punto de coalición varios visitantes chocan, el impacto puede causar daños severos e irreversibles a una persona, incluso, la muerte.
In the town where I was born, lived a man who sailed to sea, and he told us of his life, in the land of submarines. So we sailed on to the sun, till we found the sea green, and we lived beneath the waves, in our yellow submarine.
Algunos visitantes tienen poderes inflamatorios y, si bien están ubicados en el punto de coalición que está en la mente, se las ingenian para hacerse sentir en la garganta. Hay otros que se sienten en las piernas y en los huesos. Esos inmobilizan y son terribles. La gente que dice que le duele la ciática, es por ellos.
Esse samba e pra voce que me fez sorrir, que me fez chorar, que me fez sonhar, que me fez feliz, que me fez amar
Otros son como una peste, se meten en el útero, empastan los ovarios como con plasticola y tejen redes que pudren los órganos.
Get into the car, we'll be the passenger, we'll ride through the city tonight, we'll see the city's ripped backsides, we'll see the bright and hollow sky, we'll see the stars that shine so bright. Stars made for us tonight
Lamentablemente no es sólo eso lo que hacen, porque además de flagelar el cuerpo, deterioran la mente. Eyaculan desidia y fastidio y comen voluntades. Mayor investigación, sin embargo, se estima necesaria para obtener datos concluyentes sobre los efectos psicológicos y espirituales de los puntos de choque y los visitantes. Esto lo aprendí porque, como dije antes, un punto de choque cargado con varios visitantes quedó hace dos días en mi atrapasueños. Una madrugada de insomnio después pude hacer una disección que resultó en estos hallazgos fundamentales.
Si me das a elegir entre tu y mis ideas, que yo sin ellas soy un hombre perdido, si me das a elegir entre tu y la gloria pa que hable la historia de mi por los siglos, si me das a elegir entre tu y ese cielo donde libre es el vuelo para llegar a otros nidos, si me das a elegir entre tu y la pereza, con esa grandeza que lleva consigo, si me das a elegir, me quedo contigo...
lunes, 12 de julio de 2010
Hoy
Hoy solo quiero escuchar un grito que lo rompa todo. Que rompa el día y la noche, que rompa la calma, que rompa los colores, especialmente los pasteles, que fracture la debilidad, pero también la fuerza; que detenga la lluvia. Que quiebre la posibildad de lo que puedo llegar a ser si no me autointervengo.
Hoy necesito una revolución
Hoy necesito caos y contradicción.
Hoy quiero un prisma que descomponga lo que siento, un pañuelo que contenga lo que escribo y unos zapatos que caminen mis pensamientos. También necesito, un casette y una birome, porque un cassette que no venga acompañado de una birome para rebobinarlo manualmente...
(No todo tiene que cerrar ¿verdad?)