martes, 19 de enero de 2010
Anatomía 1. Desfragmentación del ser con preservación cerebral
Hago el recuento de los vestigios de mi que, fragmentados, mi alma acarreó a través de los días.
¿Los fragmentos? Sí, son muchos, pero no tantos como los pecados de los jueves por la madrugada.
Estimo, concluyo: soy decenas, quizá no más de dos, desparramadas entre las sábanas.
Suspiro -con envidiable dicción-: ¡heme aquí!
Pienso: las horas se consumen, el dolor de mis partes es el testigo y mi cerebro su mecanógrafo.
viernes, 15 de enero de 2010
martes, 12 de enero de 2010
La primer muerte de 2010
Sé que vi colores, muchos, comenzaron a girar, luego formaron una estrella, ¿o era un mandala?
La estrella era hermosa, tanto, que pensé en escribirle un haiku, pero enseguida caí, no parada, como los gatos, no al camino, desde donde supuestamente había levantado vuelo, caí al vacío sin nombre, tenaz y agitador donde una nada con doscientos rostros destrozó mi alma. Me rompí como el vidrio. Lastimada me desangré entre las sábanas.
Un recuerdo de ese día me llega mientras escribo esto y, seguramente, como todo recuerdo, ya no es esa fiel copia carbónica de la realidad. El recuerdo dice que lloré. El recuerdo dice que me desgarré y me sentí morir. Morí.
Así pasó la primera de mis muertes en 2010.
Al otro día amanecí en un bosque, uno nuevo. Ahora estoy allí, oliendo el suelo mojado, cubriéndome con su barro, disfrutando el sabor de sus piedras.
lunes, 28 de diciembre de 2009
The lost cow
Cuando diciembre da sus últimos respiros, cuando exhala débil y moribundo el aliento de un año cansado, uno más que se va - y yo que aún no entiendo porque los años se empeñan en irse- él, el gaucho viejo que hace rato ha dejado el caballo, sale, como todos los años, en busca de la vaca, esa que nunca estuvo ahí.
Su renault 12, fiel como un zaino, lo acompaña. No olvida ponerse su boina.
Mientras, esa alpargata con el yute gastado pisa el acelarador, mientras, su mano curtida por el polvo y los días mueve la palanca de cambios de segunda a tercera, mientras, él todo él sueña con que será durante este año, sí durante este y no durante otro, que pondrá fin a la leyenda de la vaca perdida.
lunes, 14 de diciembre de 2009
Nostalgia
El viento sopla fuerte y no me deja avanzar.
Necesito seguir andando, pero el recuerdo de lo que dejé atrás me pega de frente, hunde sus puños en mi boca, escarba en mi garganta, rasguña mi pecho y rompe una de mis costillas, para usarla como cuchillo, para desgarrarme desde adentro.
sábado, 5 de diciembre de 2009
Encontrarte
Me equivoqué.
El líquido amniótico que allí dentro me alimentaba está contaminado con anestesias y barbitúricos, endulzado con hongos alucinógenos que me hicieron vivir el sueño de los que buscan certezas en la niebla. Ahora lo sé.
Escapé del bosque justo cuando se prendía fuego, cuando a punto de ser devorada por las llamas, vomitando la savia amarga que por sangre cargo, me di cuenta que no estabas allí. Siempre fuiste un espejismo inalcanzable, formado por mi deseo y mi delirio y proyectado por la luna entre los árboles.
El camino está desolado, tu imagen viene a mí, no me abandona ¿qué tan cerca estás?